lunes, 13 de abril de 2009

PINAMAR - Bs As

Semana Santa en Valeria y Pinamar. Desde que me acuerdo hasta que me di cuenta vacacioné en estos pagos. 6 años después vuelvo con recuerdos y comparaciones.

El edificio Gran Valeria donde pase casi todos mis Eneros.


Personajes de la noche y de la artesanata, dos en uno. Pantalón de cuero, anteojo vincha, botas negras con puntín y un carro playero lleno de mercancía.



Playas eternas hacia Cariló.



Playas pobladas hacia Pinamar.


Símbolo de Pinamar en Bunge y el mar...el tráfico.


Paseando por la playa se encuentran grandes cosas.


No es bañero, ni policía, es tan solo uno de los tantos anónimos guardianes de la orilla. Durante minutos, quizá horas, observando que todo esté en orden.



"Siempre me pareció ver a Africa en el horizonte"... "el mar huele a pescado o el pescado huele a mar?"...un autorretrato reflexivo.



Cuando las vacaciones consisten en gastar plata y todo es un gran clishé. La costa no es para mí.

miércoles, 8 de abril de 2009

SAN MARCOS SIERRAS-CORDOBAS

Viviendo un mes en un pueblito mágico en el medio de la sierra cordobesa...

La casa de Noe y Tato, que es un hostel. Giramundo se llama. Buenísima onda.


Una siesta felina en mi panza. Si pudiese también dormiría en ella.


Una esquina de la plaza, se ve el cerro de la cruz. No hay jipis, cosa que sucede muy raramente.


A la hora indicada me subía el cerro para ver la puesta de sol. La comarca de San Marcos en todo su esplendor.



De 15hs a 18hs no pasa nada. En ese tiempo llegan buses con turistas de tercera, tercera edad, que desconcertados buscan alguien que les venda alguna chuchería. Los jipis? ...en sus casas.


A metros de la plaza está el río San Marcos. Remontandolo un poquito y esquivando campamentos jipis Lucía descansó al reparo de un árbol.


Escapando de la dulce monotonía del lugar nos fuimos a La Cumbre a dibujar la casa de Mujica Lainez.


Mucha vida de hogar, arreglando la casa y disfrutando la vida. Los animales nos daban trabajo, especialmente los gatos, siempre al acecho de alguna olla.


Aunque hice cosas como elaborar vino, no fue el mes más productivo de mi vida, pero valió la pena ir. Siempre vale la pena ir. Y comer algo preparado por Ana y Mork. Y tirarse de una roca al rió Quilpo. Y jipear un rato. Todo vale la pena.