domingo, 24 de julio de 2011

Dibiajantes

Desde hace unos años que comenzó este proyecto y nunca lo compartí como se debe. Estas son las tapas y contratapas de los "Dibiajantes", se consiguen en las FLIAS, la Libre (Buenos Aires), Librería San Francisco (Salta), Punto y Coma (Tilcara) y un puesto con libros en la feria de San Marcos Sierras, Córdoba. Y por donde me encuentren.


El primero de todos, gracias a la presión de A La Carga Ediciones. Hecho integramente en México.



De vuelta por Buenos Aires y ante la especulación turística salió este:




Ante la constante presión de A La Carga Ediciones y su viaje por la patagonia, les hice estos resúmenes de un viaje que compartimos, de alguna manera.



Enero del 2011, temporada en San Marcos Sierras, Córdoba. amistades peligrosas con la gente local de la FLIA. Esta edición fue armada en el patio trasero del hostel Giramundo, entre la carpa y el baño ecológico. Prólogo del gran Alejandro Raymond.



De vuelta, otra vez, en Buenos Aires. Sumándome a la Feria del Libro Independiente A... llevada a cabo en La Plata, para no caer con las manos vacías recopilé dibujos de un viaje del 2009 por centroamérica.



Ante la bonanza y la autoexigencia de la situación me preparé para otra FLIA con esta edición de La Paz, recopilando dibujos de visitas desde el 2006 a estas fechas.




Tres meses viviendo en Tafí de Valle, Tucumán. Surgieron dibujos y la posibilidad de venderlos in situ. Armado en el medio de la montaña con las limitaciones que esto representa.


Luego de varias visitas a Rio y ante otra FLIA en La Plata, realicé esta edición en una fugaz pasada por Buenos Aires. Descubrí a los amigos de Rey Copia.



Otra FLIA, en Puán, Facultad de Filosofía y Letras. Sale esta innovación, una edición sobre algo y no sobre donde...



Ante el establecimiento en la ciudad de Salta, el material y la necesidad mercantil ameritaban la realización de este número, de venta en la plaza 9 de Julio y en la feria de la calle Balcarce los domingos. Los chicos de La Barra me hacen las copias, sin ellos esto no sería posible.


Roxana y Tony me invitaron a dibujar a Chicoana, uno de los pueblos más lindos de la zona. Ellos manejan el Hotel Bo, y ahi nomás ofrecen este librito.



Y así voy a grandando la familia, cuando puedo hago una edición nueva. Lo próximo será Humauaca y Cafayate. Para mediados de año Cuzco y los valles. Si alguién quiere un librito y me invita a dibujar...bienvenido!



miércoles, 20 de julio de 2011

LA PAZ - Bolivia


En el corazón de América del Sur, a 3400 metros sobre el nivel del mar, hay un hueco, un tajo en el altiplano que contiene una de las ciudades más fascinantes y difíciles del mundo. El Gran Poder se levanta frente al imponente Illimani, despierta, pero nunca duerme.


La ciudad llegando desde El Alto.




Las calles están llenas de minibuses y colectivos y taxis, las veredas llenas de puestos. Se camina por donde se puede.





El cielo de La Paz: un entramado de cables con fondo azul.






La particular arquitectura boliviana. Mucho vidrio, mucho color, poco gusto.






Mamita sentada con su ramo de flores.





Desayuno en la calle con llauchas calientitas.




El look paceño me mata.





De todos los países donde viaje que no son tantos ni tan pocos, Bolivia es el único cuyos militares usan bayestas.




En algún momento pasé y encontré un puente que cruza la Pérez y el mercado viejo y querido estaba en reconstrucción. Una vista de la obra y la San Francisco.





Negocios son negocios. La funeraria-locutorio-sauna-piscina.





Calle Linares, de las Brujas. Pa comprar una chamarra, un ponchito, un charango, o algún otro souvenir.





Los "zapatistas" como alguna vez una amiga. Los lustradores de zapatos son pibes que se avergüenzan de su trabajo.






Quién mejor para controlar el tránsito que una cebra? Sí señores, las cebras controlan la correcta circulación de autos y peatones desde hace años.



Las mamitas presentan sus verduras, como si fueran delicadas artesanías. Guay de manosear o desacomodar!




Doña Ema.




Pasaje Jaén, calle histórica de la ciudad. Fantasmas y bares que sirven ajenjo.




Vista desde la Camacho: puente de las Américas, Sopocachi, zona Sur y el imponente Illimani.





Más plaza Murillo. Mire donde mire las mamitas son el paisaje.





Subiendo pal Carretero, catedral del mochilero en La Paz. Vista de la otra catedral y la ciudad.





Api con pastel, un clásico de la calle.







La salteña no es de Salta y la tucumana no es tucumana. A cualquier hora se puede comer una empanadita con sus salsas.







A comprar ropita usada y lo que venga a la feria de El Alto, la más grande del mundo. Por 5 dólares actualizo el guardarropas.






Mamitas con calzas.







La iglesia San Francisco. Punto de encuentro.







Venta en la calle.








Esto sería una primera parte, hay muchas más cosas. Un lugar tan especial, o te gusta o lo odias. Unos pocos sobreviven al trajín y su geografía, pero los que triunfan reciben el premio mayor: poder disfrutar la magia de La Paz.